La Provincia Jesuita de Europa Central se complace en informar que el Papa Francisco ha reconocido un milagro atribuido al Venerable P. Philipp Jeningen, misionero jesuita alemán del siglo XVII. La Congregación para las Causas de los Santos publicó este 19 de junio el decreto relativo al milagro atribuido a su intercesión, con lo cual es inminente la beatificación del “buen padre Philipp”.

“Es algo especial para nosotros que uno de nuestros hermanos reciba este honor”, señaló el P. Bernhard Bürgler, Superior Provincial de Europa Central. “En el Año Ignaciano, en el que recordamos la conversión de Ignacio hace 500 años, este es un gran regalo para todos nosotros”.

Phillip Jeningen, quien nació en Eichstätt el 5 de enero de 1562 e ingresó a la Compañía de Jesús en 1663, se vio a sí mismo llamado al seguimiento del ejemplo misionero de San Francisco Javier. Sin embargo, la orden le asignó Ostalb, en el sur de Alemania, como área de misión y lo envió como capellán a la ciudad de Ellwangen, donde él construyó una iglesia de peregrinación sobre el monte Schönenberg. Luego trabajó como misionero en las diócesis de Augsburg, Eichstätt y Würzburg. Falleció el 8 de febrero de 1704 y fue enterrado en la Basílica de San Vito en Ellwangen.

“El P. Phillip vivió por completo de la espiritualidad ignaciana y, de este modo, ayudó a mucha gente a permitirse ellos mismos ser renovados por Dios en sus vidas”, dijo el P. Bürgler. A través de simples sermones, el P. Phillip demostraba su gran carisma, convincente estilo de vida y filantropía. “La gente sentía que él creía en lo que decía, y -quizás más importante- él no les pedía hacer nada que no hiciese él mismo, y lo hacía en abundancia”.

El Provincial de Europa Central invita a toda la familia ignaciana a usar la inminente beatificación como una oportunidad para renovar su vida y trabajo desde el espíritu de los Ejercicios Espirituales. “Que el peregino Philipp Jeningen y su celo misionero sean un ejemplo para aprovechar cada momento en el que podamos servir mejor a una reconciliación basada en la justicia, la fe y la solidaridad con los pobres”.

El milagro de curación atribuido

En Ulm, Alemania, el Sr. Nagler comenzó a experimentar fuertes dolores en el abdomen, acompañados de fiebre alta, el 25 de diciembre de 1984. El médico de cabecera le recetó terapia, pero el 30 de diciembre el paciente debió ser internado en el Hospital de Ellwangen y, dos semanas más tarde, fue trasladado al Policlínico Universitario de Ulm. “El paciente llegó con septicemia por inflamación de la vesícula biliar. Hoy diríamos: fallo multiorgánico con fiebre alta”. El curso de la enfermedad con la fiebre alta incesante era inexplicable para los médicos tratantes “.

Dos o tres días después del ingreso en el policlínico, se llevó a cabo una intervención de emergencia: “había una cantidad anormal de bilis en la sangre y debido a la hemorragia hubo que insertar un drenaje para liberar el líquido biliar”. “Durante esta operación también se realizó la traqueotomía”, “hecho que sugiere que los médicos tenían la idea de que la respiración artificial aún debía practicarse durante mucho tiempo”. Después de su operación en Ellwangen, el Sr. Nagler entró en coma e inesperadamente se despertó del coma el 24 de enero de 1985 a las 6 de la mañana, preguntando: “¿Dónde está mi esposa?”.

Mientras tanto, sus familiares —su esposa e hija, acompañados de otros a medida que avanzaban— habían decidido rezar al venerable Jeningen, intensificando su súplica desde el 1° de enero de 1985, día en que el paciente recibió los santos óleos. Incluso su médico, de confesión evangélica, rezó ante la tumba del venerable por esta intención.

Biografía detallada

Nació el 5 de enero de 1642 en Baviera, Alemania. A los 14 años solicitó ingresar a la Compañía de Jesús pero no fue admitido a causa de la oposición de sus padres. Estudió dos años de Filosofía y uno de Teología en la Universidad de Ingolstadt (1659-1662). Luego de siete años el 19 enero de 1663 ingresó al Noviciado en Baviera. Lugo del Noviciado trabajó en Colegios y continuó sus estudios de teología. Fue ordenado sacerdote el 11 de junio de 1672 y a continuación hizo su Tercera Probación. Luego continuó trabajando en Colegios y pronunció sus Últimos Votos el 2 de febrero de 1677.

A fines de mayo de 1680 llegó a Ellwangen, donde fue encargado de una nueva Capilla de peregrinos dedicada a Nuestra Señora.  Debido al aumento de peregrinos solicitó construir sobre el monte de Schönenberg una Iglesia que incluya la Capilla, que se convirtió en Santuario Mariano y Centro de peregrinación popular.

Impulsado por el deseo del martirio, pidió repetidamente a su padre espiritual que fuera enviado a las misiones. Tuvo que contentarse con trabajar en las misiones rurales de las regiones aledañas a Ellwangen, actividad que lo hizo muy conocido. Con el tiempo, sus actividades se extendieron por cuatro diócesis (Augsburgo, Konstanz, Eichstätt y Würzburg) y su influencia llegó a todas las clases sociales.

Su espiritualidad se distinguió por su profunda confianza en la Divina Providencia y su devoción a la Virgen María y la Eucaristía fueron sus principales fuentes de inspiración. Fue bendecido con experiencias místicas notables y una fe inquebrantable. Abundan los relatos sobre sus virtudes, curaciones y predicciones sorprendentes, tanto que ya durante su vida fue considerado un santo. Murió el 8 de febrero de 1704 en Ellwangen.  

El 23 de marzo de 1945 se introdujo en Roma el proceso canónico para su canonización y con la declaración de sus virtudes, el 21 de diciembre de 1989, recibió el título de Venerable.

Con información de Jesuiten in Zentraleuropa