Del 30 de junio al 3 de julio, la Universidad Javeriana de Bogotá (Colombia) fue sede la Asamblea IAJU 2025, evento que reunió a más de 300 líderes de universidades jesuitas de todo el mundo para reflexionar, fortalecer la colaboración y renovar el compromiso con una educación transformadora, y que contó con la participación del Superior General de la Compañía de Jesús, P. Arturo Sosa SJ.

Por parte del Perú, la Universidad Antonio Ruiz de Montoya fue representada por su rector, P. Rafael Fernández Hart SJ; la Vicerrectora Académica, Gloria Arméstar; y el Director Comercial y de Relaciones Institucionales, José Carlos Paredes.

El encuentro inició con un taller previo a la asamblea, titulado “La democracia en crisis”, espacio que dio voz a los contextos y desafíos que enfrentan distintas regiones del mundo. Los participantes compartieron análisis valientes y propuestas concretas para responder a desafíos diversos, que van desde la violencia estructural hasta el auge del populismo y las dinámicas de la posverdad.  

Posteriormente, la Asamblea se reunió para la Eucaristía de apertura y lanzamiento oficial de la IAJU 2025, en el Colegio Mayor de San Bartolomé. La celebración eucarística fue presidida por el Cardenal Luis José Rueda Aparicio.  

El segundo día inició con una invitación al discernimiento compartido. El P. Joseph Christie SJ, Secretario para la Educación Superior de la Compañía de Jesús, abrió la jornada con un llamado claro: “Esta Asamblea es una invitación a discernir juntos cómo encarnar y promover una Iglesia con identidad y misión, en medio de los desafíos de nuestro tiempo.”  

El rector de la Pontificia Universidad Javeriana, P. Luis Fernando Múnera SJ, subrayó el valor de este espacio como una oportunidad para proyectar juntos la universidad del futuro: “Esta red de universidades jesuitas es el mejor escenario para actuar unidos y fieles a nuestra identidad. En la Universidad Javeriana encontrarán plena disposición para estrechar nuestros lazos de cooperación.”  

El P. General Arturo Sosa SJ compartió su mensaje a los más de 300 líderes universitarios reunidos en Bogotá invitandolos a «caminar juntos hacia el futuro, animados por el magis, no como “más de lo mismo”, sino como respuestas más profundas, más discernidas, más innovadoras y transformadoras a las necesidades de nuestro tiempo, siendo testimonio de esperanza.» 

La jornada continuó en la tarde con dos importantes plenarias sobre el bienestar estudiantil, especialmente el cuidado de la salud mental y espiritual y sobre los desafíos del securalismo. Por la noche, se cerró con una Eucaristía en conmemoración de San Ignacio.  

En el día 3 se trabajó en torno a los grandes desafíos que enfrenta la educación superior jesuita hoy. Por la mañana, se desarrolló una plenaria que abordó las oportunidades y tensiones que la inteligencia artificial plantea a las universidades. Los participantes reflexionaron sobre su uso ético en la enseñanza, el aprendizaje y la administración, sin perder de vista lo que nos hace profundamente humanos.  

Luego, las Conferencias Regionales (África, Europa y Asia Pacífico) compartieron un espacio de diálogo cercano con el Padre General, profundizando en cómo cada región vive la misión común desde sus realidades diversas.  

Por la tarde, se realizó una plenaria con el tema “Migración, Refugiados y Fronteras”, una sesión profundamente comprometida con la justicia, centrada en cómo las universidades jesuitas caminan con los excluidos, desde una misión de reconciliación. 

Más adelante, las sesiones paralelas reunieron a comunidades académicas en torno a experiencias transformadoras: desde nuevos paradigmas en escuelas de negocios hasta formación ignaciana en red, pasando por iniciativas globales de ingeniería, ciudadanía mundial y acogida a personas desplazadas.  

El día cerró con una Eucaristía presidida por el P. Hermann Rodríguez SJ, Provincial de Colombia, quien recordó que este camino compartido nace de una espiritualidad encarnada en la justicia y el servicio.  

El cuarto y último día de la Asamblea inició con la plenaria “Environmental Justice: Responding to the Cry of the Earth and the Cry of the Poor”. A diez años de la encíclica Laudato Si’, los asistentes reflexionaron sobre cómo la Compañía de Jesús ha respondido al llamado del Papa Francisco a través de acciones concretas y al final se realizó la siembra simbólica de un árbol.  

La jornada continuó con las conversaciones de trabajo de los grupos regionales con el P. General Arturo Sosa SJ y siguió con la plenaria final en la que los directores de las regiones de Latinoamérica, Norteamérica, África, Europa, Asia Pacífico y Asia Sur presentaron sus reflexiones y propuestas para los próximos años.  

Finalizando la tarde se ofreció una Eucaristía en Conmemoración de Santo Tomás Apóstol y en la noche después de un banquete de clausura, amenizado por los grupos culturales de la Universidad Javeriana, se hizo la entrega de los Premios Canisius, reconocimientos otorgados a quienes han contribuido significativamente a la promoción de la misión de la educación superior jesuita.