El Ministerio de Cultura, mediante la Resolución Viceministerial N.º 000223-2025-VMPCIC/MC, declaró como Patrimonio Cultural de la Nación un conjunto de 100 foto-óleos del artista Manuel Quiroz Jiménez (1949 – 1950) que se encuentran resguardados por el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado – CIPCA desde 1983.
La declaratoria fue impulsada a partir de un oficio emitido por la Jefatura Institucional de la Biblioteca Nacional del Perú, que destacó su valor artístico, etnográfico e histórico para la cultura peruana.
La resolución pone en valor la técnica artística utilizada, dado que estas piezas consisten en fotografías en blanco y negro intervenidas con pintura al óleo mediante la técnica decimonónica conocida como fotografía iluminada, la cual dota de color, realismo y volumen a escenas cotidianas del folclore piurano.
Así mismo, el documento resalta su valor histórico y social, “los foto-óleos resaltan por ser pioneros en el registro visual etnográfico de la sociedad de Catacaos y Simbilá, como sus costumbres, procesos de producción, talleres, cocinas, calles, mercado y su culto a la muerte”, tradiciones que han sido reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación.
Finalmente, se menciona que la importancia de esta obra para la sociedad y la historia gráfica del folclore piurano ha permitido que los foto-óleos sean expuestos en múltiples ciudades entre 1950 y 1987, incluyendo Lima, Trujillo, Cajamarca y Piura, y el hecho de que, en el año 2021, el proyecto curatorial “El cromático Bajo Piura” fue una de las propuestas ganadoras del concurso nacional “Arte al Bicentenario”, organizado por el Proyecto Especial Bicentenario y cuyos investigadores fueron Cristina Vargas Pacheco y Andrés Garay.


Exposición “Memorias tejedoras del Bajo Piura”
En coherencia con su misión, CIPCA, junto al Proyecto Memorias de Piura, el colectivo Rizoma y la Municipalidad Distrital de Catacaos, organizó la exposición Memorias tejedoras del Bajo Piura, del 16 al 18 de julio del 2025 en la Plaza de Armas de Catacaos.
Esta fue una experiencia vivencial donde artesanas cataquenses seleccionaron 16 de estas foto-óleos y elaboraron los textos explicativos que acompañaron cada obra, recuperando una experiencia de reconocimiento directo con su legado cultural.
Desde una perspectiva institucional, CIPCA reafirma su papel de custodia y difusión, al mantener bajo su cuidado este valioso acervo visual que constituye una ventana etnográfica al Bajo Piura, y contribuye al fortalecimiento de la identidad regional.



(Con información de CIPCA)