Los delegados de comunicación de las seis Conferencias se reunieron en la Curia General para abordar los más importantes retos a los que se ve expuesto su ministerio: su propósito fue estudiar la mejor forma posible de comunicar la misión y el punto de vista de la Compañía en esta era de rápida transformación tecnológica.

Del 19 al 22 de mayo, en lo que es ya una tradición anual, los delegados han tenido la oportunidad de tomar distancia de la rutina diaria de su trabajo como comunicadores institucionales, para reflexionar sobre algunas cuestiones más amplias en relación con su misión. El encuentro comenzó con un momento de oración, de reflexión personal y de puesta en común. A continuación, cada delegado presentó las experiencias del último año en su región, describió las iniciativas que se están llevando a cabo y cómo se presenta el futuro.

Encuentro con el Padre General

La reunión cobró mayor relevancia en su segundo día, cuando el Padre General Arturo Sosa se dirigió al grupo, proponiendo algunos puntos para la reflexión. Confió a los delegados el encargo de dar respuesta, con competencia y discernimiento, al impacto en plena evolución de la Inteligencia Artificial, advirtiéndoles, además, de que no perdieran de vista sus peligros.

Pero el mensaje del General abarcaba algo más que la tecnología. Insistió en la imperiosa necesidad de practicar una comunicación ética en un mundo donde la falsedad se propaga más rápido que la verdad, y pidió a los delegados que se armaran de lo que llamó “coraje profético”: la voluntad de decir verdades incómodas y de dar voz a quienes suelen quedar excluidos de los discursos institucionales.

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“Hemos de lograr que las experiencias de las periferias remodelen la narración que hacemos desde el centro”, insistió el P. Sosa, instando a los comunicadores a dar prioridad a las historias de las comunidades marginadas, a las aportaciones de los colaboradores laicos y a los puntos de vista de los jóvenes.

El Padre General subrayó también la importancia de la colaboración entre las diversas Conferencias de la Compañía. “Universalidad no significa uniformidad”, dijo, señalando que la fuerza de la Compañía reside en su capacidad para mantener la “unión de mentes y corazones” trabajando por superar las fronteras lingüísticas y culturales y respetando las distintas identidades regionales.

Recordó además a los delegados hasta qué punto la labor de comunicación es un ministerio de esperanza que debe transmitirse a través de contenidos que promuevan el diálogo, la interioridad y un encuentro más profundo con Jesús. Concluyó instando a los delegados a ser innovadores en el modo de proseguir su misión de comunicadores.

Preparando MAGIS 2027

Mientras se están intensificando los preparativos para la celebración de MAGIS 2027 en Corea del Sur, los miembros del equipo encargado de organizar el evento hicieron una presentación en la que sugerían posibles puntos de intersección entre su trabajo y la labor de comunicación para asegurar el éxito de la celebración.

El P. Kim Hak-joon Lorenzo SJ ofreció una visión general de los preparativos del evento, mientras que el P. PV Buan Sing SJ presentó diversos recursos digitales –aplicaciones, juegos, libros y guías para la oración– en un sitio web diseñado para mantener vivo el espíritu MAGIS más allá del evento en sí.

El P. John Dardis SJ, Consejero General para el Discernimiento y la Planificación Apostólica, invitó a los delegados de comunicación a que ayudaran a difundir el mensaje en torno a MAGIS 2027, planteándolo como una oportunidad para impulsar la tercera Preferencia Apostólica de la Compañía: acompañar a los jóvenes en la creación de un futuro esperanzador.

Evento en el Vaticano

Para proporcionar un respiro al intenso ritmo de la reunión, el grupo asistió a un evento organizado por el Dicasterio para la Comunicación del Vaticano en la Universidad Urbaniana, con motivo de la 60ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, bajo el lema “Preservar las voces y los rostros humanos”. El evento, estructurado en varias mesas redondas, ponía de relieve la importancia de preservar la dimensión humana, en un momento en que la inteligencia artificial está transformando la forma en que accedemos a la información y la utilizamos.

Ha resultado muy significativa la fecha en que se celebró esta reunión en Roma. Tuvo lugar unos días antes de que el Papa León XIV publicara, el 25 de mayo de 2026, su primera encíclica, sobre la salvaguarda de la persona humana en la era de la inteligencia artificial, titulada Magnifica Humanitas. El evento, organizado por el dicasterio Vaticano, preparó el terreno para la recepción de la encíclica y ofreció un foro para reflexionar sobre formas éticas de abordar esta tecnología emergente.

Otras sesiones de la reunión de cuatro días se centraron en cómo debe evolucionar el formato de la revista anual de la Compañía y en reflexionar sobre nuevas iniciativas en lo que toca a la comunicación. En su conjunto, la reunión fue un espacio de oración, intercambio y aprendizaje, en el que los delegados abordaron algo que es un desafío común: cómo servir mejor a la misión de la Compañía de Jesús a través de la comunicación.