El viernes 15 de mayo, Misión Jesuita, oficina de desarrollo de los Jesuitas del Perú, realizó una jornada de integración con 21 obras aliadas, instituciones con las que se viene articulando esfuerzos desde hace más de diez años para acompañar a comunidades en distintas regiones del Perú.

El encuentro se realizó en el Centro Loyola, en Breña, con el propósito de estrechar vínculos, reconocer el aporte de cada institución y renovar el valor de una misión que se fortalece cuando caminamos juntos.

La jornada inició con una Misa de acción de gracias presidida por el P. Santos Rugel SJ, un momento que invitó a profundizar en el sentido de la colaboración y en la presencia de Dios en el camino compartido. En su reflexión, destacó la importancia del trabajo que cada institución realiza en favor del desarrollo de sus comunidades.

Posteriormente, Javier Campos, responsable de Acción Humanitaria en Misión Jesuita, presentó el alcance del trabajo conjunto con las instituciones aliadas. Este espacio permitió compartir información sobre beneficiarios, territorios alcanzados y tipos de donación recibida, ayudando a poner en perspectiva la magnitud del impacto.

La data compartida mostró que este trabajo articulado hoy tiene presencia en 12 departamentos del país, reúne a 56 instituciones y ha permitido atender a más de 51 mil personas, a través de un volumen total de donaciones que alcanza las 149 mil unidades de peso. Además, la presentación evidenció una atención diversa: aproximadamente 26 mil niños, 14 mil adultos y 10 mil adultos mayores han sido beneficiados por este esfuerzo compartido.

Más allá de las cifras, estos resultados resaltan que detrás de cada dato existen comunidades acompañadas, necesidades atendidas y oportunidades que se abren gracias a una red de instituciones que comparten propósito, compromiso y vocación de servicio.

La jornada también incluyó un espacio formativo a cargo de Andrea Harris, Oficial de Cumplimiento en Misión Jesuita, quien abordó la importancia de la Política de Cumplimiento en organizaciones sociales. A partir de la normativa vigente y de casos concretos, la exposición buscó fortalecer la comprensión sobre la necesidad de contar con políticas de cumplimiento y con procesos claros de respuesta ante posibles situaciones irregulares.

De este modo, el encuentro no solo permitió reconocer el camino recorrido, sino también seguir fortaleciendo capacidades para cuidar mejor la transparencia, la confianza y la sostenibilidad del trabajo institucional.

El encuentro cerró con un compartir y con la entrega de diplomas a cada una de las instituciones aliadas. Este momento fue presidido por Gianfranco Dulanto, director ejecutivo en Misión Jesuita, quien destacó el valor del trabajo que cada representante realiza en sus comunidades, acompañando a quienes más lo necesitan. También recordó que las pequeñas acciones, cuando se articulan, pueden llegar a más personas y generar un impacto mayor.

Para Misión Jesuita, este encuentro reafirma una convicción de fondo: las alianzas no solo fortalecen la operación, sino también el sentido de la misión. Porque cuando reconocemos el aporte de quienes caminan con nosotros y seguimos construyendo confianza, también hacemos más fuerte el impacto que queremos impulsar juntos.

(Con información de Misión Jesuita