Durante el mes de abril, la Provincia del Perú fue sede del primer encuentro regional sobre la etapa de Primeros Estudios (Juniorado y Filosofado) de la Conferencia de Provinciales de América Latina y el Caribe – CPAL, en el marco del Plan de Reestructura y Reconfiguración de la Formación en nuestro territorio.

En este espacio de escucha y discernimiento, se reunieron los superiores de los centros de Primeros Estudios de Córdoba (ARU), Belo Horizonte (BRA), Santo Domingo (CAR), Guadalajara (MEX), Lima (PER), San Salvador (CAM), Bogotá (COL) y Santiago (CHL), así como el delegado de formación de Bolivia y el delegado de formación de la CPAL, responsable del proceso. El superior del centro formativo de Caracas (VEN) no pudo asistir, pero envió sus aportes.

El objetivo central fue reflexionar de manera conjunta sobre el presente de la formación en esta etapa y preparar una propuesta que sirva de base al discernimiento de la CPAL.

El encuentro partió de un profundo ejercicio de contemplación de la realidad. Al poner en común los contextos de cada sede, los participantes reconocieron luces fundamentales que orientan hoy la misión formadora. En primer lugar, constataron que la interculturalidad es ya una realidad innegable y una de las mayores riquezas; la mayoría de los centros operan como verdaderos espacios de universalidad donde se tejen puentes entre provincias y, en algunos casos, entre Conferencias. Sin embargo, son conscientes de la tensión entre lo local y lo universal, entre formar para lo universal y la necesidad de buenas raíces. También reconocieron la complejidad de la etapa formativa y sintieron la invitación a no correr, sino a discernir con profundidad y realismo.

Asimismo, dialogaron sobre el desafío de renovar el modelo académico, asumiendo la necesidad de repensar las humanidades para ofrecer a los jóvenes jesuitas herramientas intelectuales sólidas frente a los retos del mundo actual. Coincidieron, además, en que el centro del esfuerzo debe enfocarse en que estamos formando, pero también integrando al cuerpo de la Compañía. Esta etapa es muy importante porque atiende transición, integración y formación para la misión.

Uno de los momentos más esclarecedores de las jornadas fue el análisis del horizonte demográfico institucional. Las proyecciones indican que, hacia el final de esta década, la etapa de Primeros Estudios en la CPAL alcanzará una estabilización natural, sosteniendo un cuerpo constante de aproximadamente 80 a 84 jesuitas de la Conferencia formándose simultáneamente. Esta certeza estadística representa una oportunidad invaluable. Invita a unir fuerzas, a optimizar el inmenso talento de los equipos formadores, docentes e instituciones académicas, y a construir el Plan de Formación común de la Conferencia.

Todo el trabajo, las mociones y las propuestas operativas de estos días fueron sistematizadas en un Itinerario de Discernimiento que se presentará en la próxima Asamblea de la CPAL.

(Con información de la CPAL