Los días 16, 17 y 18 de enero se realizó la II Asamblea Eclesial de la Amazonía Peruana, organizada por la Conferencia Eclesial de la Amazonía – CEAMA con el apoyo del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP).  

Este encuentro contó con la participaron de representantes de los 8 Vicariatos Apostólicos de la región amazónica del país, reuniendo a un promedio de 100 personas. La representación de los vicariatos se vio fortalecida por la presencia de los obispos responsables de cada jurisdicción, entre ellos Mons. Alfredo Vizcarra SJ, así como el Cardenal Pedro Barreto SJ, en calidad de representante de la CEAMA.  

El Vicariato Apostólico San Francisco Javier, ubicado en el nororiente peruano y confiado a la Compañía de Jesús, contó con la participación de representantes estratégicos de la zona selvática, provenientes de los cinco ríos donde la Iglesia desarrolla su misión. Cada uno de ellos colabora en distintas comisiones: Pastoral Indígena, Comisión de Laicos y Ministerialidad, Comisión de Educación, Comisión de Comunicaciones y Comisión de Derechos Humanos y Ecología Integral.  

Asimismo, estuvieron presentes religiosas de la Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús, las Misioneras Parroquiales del Niño Jesús de Praga, las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús y jesuitas.  

La Asamblea puso en el centro la necesidad de que la Iglesia amazónica se reúna para escucharse mutuamente, leer los signos de los tiempos y fortalecer la acción pastoral conjunta.  

También se tocaron temas como el reconocimiento del agua como derecho, vida y sujeto; el acompañamiento pastoral y jurídico frente a la minería ilegal y otras amenazas territoriales; la transmisión intercultural de la fe; el protagonismo de los pueblos indígenas en los procesos eclesiales; y el camino hacia el Rito Amazónico.  

En uno de los trabajos del encuentro, el P. Paulo Valencia SJ, párroco de la Parroquia Virgen de Fátima del Alto Marañón, moderó el diálogo con Mons. Miguel Ángel Cadenas, Obispo Vicario de Iquitos, sobre los avances y desafíos del Rito Amazónico en los vicariatos.  

En esta ocasión, Mons. Cadenas afirmó: “Este proceso no es un experimento aislado, sino un camino eclesial, comunitario y sinodal, que invita a superar miedos, profundizar el discernimiento y fortalecer la comunión desde la diversidad cultural”. 

Al final de la Asamblea cada Vicariato presentó a los demás sus compromisos, prioridades y ejes de trabajo para el presente año, con el propósito de aportar al crecimiento y fortalecimiento de una Iglesia Amazónica en salida, cimentada en la sinodalidad, la interculturalidad y la defensa de la vida y del territorio. 

(Con información de la comunidad jesuita de Santa María de Nieva)