El lunes 23 de junio, en el salón principal de la Parroquia Virgen de Fátima (Miraflores, Lima), Misión Jesuita, oficina de desarrollo de la Compañía de Jesús en el Perú, presentó su nueva identidad visual ante una comunidad amplia de socios, aliados y miembros de la comunidad jesuita, en el marco de la celebración de sus 25 años de vida institucional.

El evento, denominado “Nuestra nueva identidad”, contó con la participación del P. Gonzalo Benavides SJ, Socio, Secretario y Admonitor de la Provincia Jesuita del Perú, quien en sus palabras de apertura mencionó que “Misión Jesuita continúa trabajando para fortalecer su compromiso con la movilización de fondos y con la oferta de diversos servicios que acompañen la gestión de nuestras instituciones. Es el momento de seguir creciendo, pero también de mirar con gratitud el arduo trabajo de tantos colaboradores jesuitas, laicos y laicas que, con dedicación, han hecho posible que esta oficina se haya consolidado como una entidad reconocida y valorada”.

Durante la actividad, se rindió homenaje al P. José Ramón González Écija SJ, conocido como el P. Moncho, reconociendo su entrega y liderazgo en los inicios de Misión Jesuita, entonces Oficina de Desarrollo y Procura (ODP).

Misión Jesuita, más que gestionar recursos, tiene el propósito de movilizar vínculos transformadores que impulsen cuatro grandes causas: construir futuro con nuevas generaciones, fortalecer nuestra vida en comunidad, cuidar nuestros ecosistemas y acompañar experiencias en la fe viva.

Todas estas causas están íntimamente relacionadas con las prioridades y políticas del Plan Apostólico de la Compañía de Jesús en el Perú, así como con las Preferencias Apostólicas Universales de la Compañía de Jesús en el mundo, y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por las Naciones Unidas.

Esta oficina articula esfuerzos con 48 obras jesuitas en todo el país para transformar comunidades vulnerables y acompañar procesos de desarrollo desde una mirada integral y con una opción clara: estar junto a quienes más lo necesitan, allí donde muchas veces la vida misma está en riesgo.

UNA MARCA QUE ENCARNA PROPÓSITO

El nuevo logo de Misión Jesuita está compuesto por tres elementos visuales con profundo simbolismo:

• Un corazón, que representa el amor por las personas, comunidades y causas que inspiran nuestra acción.
• El sol, emblema histórico de la Compañía de Jesús, evocando su legado espiritual y su vocación de iluminar realidades con esperanza.
• Trazos irregulares, que aluden a lo humano: nuestras diferencias, caminos diversos y procesos imperfectos hacia una vida buena, equilibrada y en comunión con Dios.

La conjunción de estos elementos da forma a un símbolo que expresa una espiritualidad encarnada y una misión comprometida con el desarrollo educativo, social, ambiental del país.

(Con información de Misión Jesuita)