La Compañía de Jesús en el Perú envía sus condolencias a la Comunidad del Prado y a la Diócesis de Chosica por el sensible fallecimiento del reconocido sacerdote diocesano, P. Jorge Álvarez-Calderón Ayulo, ocurrido el viernes 10 de julio. Al mismo tiempo, damos gracias a Dios por la vida y vocación del P. Jorge, quien nos deja un valioso testimonio de entrega generosa, cercanía sencilla y alegre con los más desprotegidos, y convicción inquebrantable en la lucha por la justicia y la dignidad de toda persona.

Una vida pastoral al servicio de los más pobres

El P.  Jorge nació el 7 de julio de 1930 en Lima. Su vocación sacerdotal se fue definiendo a través de un largo proceso. Sus padres siempre se preocuparon por enseñarle a vivir cristianamente. Fue sobrino de la destacada religiosa, sor Teresa de la Cruz Candamo Álvarez Calderón (1875-1953), y hermano del sacerdote Carlos Álvarez Calderón (quien fue asesor de la Juventud Obrera Católica).

Sin embargo, su vocación fue madurando cuando estudiaba en la universidad. Allí participó de una comunidad cristiana de universitarios – Acción Católica Universitaria-, que en el Perú se llamaba la “Unión de Estudiantes Católicos” (UNEC), quienes trataban de ser consecuentes con su fe. Los sacerdotes que asesoraban su comunidad le dieron un excelente testimonio de vida, por lo que llegó a decir que “una vida como la de estos sacerdotes vale la pena vivir”.

Estudió filosofía en la Universidad de Lovaina en Bélgica y se graduó en teología en Lyon, Francia, durante el mismo período de estudio que Gustavo Gutiérrez (creador de la Teología de la Liberación y asesor de la UNEC: Unión Nacional de Estudiantes Católicos). Fue ordenado sacerdote diocesano el 6 de enero de 1959, iniciando su trabajo en la comunidad cristiana del pueblo joven “Tres Compuertas”, en San Juan de Lurigancho. Desde entonces dedicó toda su vida pastoral a trabajar en las zonas pobres.

Fue coordinador del movimiento sacerdotal denominado Oficina Nacional de Información Social – ONIS (desde 1968 hasta 1979); entre cuyos miembros fundadores estaban el teólogo Gustavo Gutiérrez, el filósofo y teólogo Alejandro Cussiánovich Villarán, Ricardo Antoncich, Romeo Luna Victoria, Julián Salvador, Wenceslao Calderón, entre otros. El P. Jorge formaba parte de quienes en el país definieron su actuar eclesial con una clara opción preferencial por los pobres, luchando contra la injusticia y la pobreza.

Fue asesor del Movimiento de Trabajadores Cristianos, a nivel nacional y latinoamericano. También fue director de la Pastoral de Dignidad Humana de la Diócesis desde el 2000 hasta el 2005. 

El 9 de enero del 2000 fue nombrado Párroco de la Parroquia San Marcos, tomando la posta de manos de los padres Norbertinos. Desde entonces, el Padre Jorge dió innumerables testimonios de sencillez, de solidaridad con los más necesitados, y de su indesmayable lucha en defensa de la vida. El 27 de mayo del 2009, en una emotiva ceremonia, se despidió de la Parroquia San Marcos, para asumir nuevas tareas en apoyo de una corriente de sacerdotes y laicos que realizaban una labor pastoral de proyección a la comunidad.

Celebración por sus 90 años

El P. Jorge cumplió 90 años el pasado martes 7 de julio y sus amigos, compañeros y familiares se unieron desde sus hogares a través de una emotiva Eucaristía transmitida online, en una sola comunión para dar gracias por el trabajo, amistad y amor del sacerdote.

La Misa fue presidida por Monseñor Arturo Colgan, Obispo auxiliar de la Diócesis de Chosica y gran amigo del padre Jorge. «Dios tu has querido que tus sacerdotes sean servidores de los santos altares y del pueblo, concede propicio por la eficacia de este sacrificio que el ministerio del padre Jorge te sea siempre grato y de en tu Iglesia el fruto que siempre permanece». manifestó.

En esta Eucaristía, organizada por la Comunidad Laical del Prado el Instituto Bartolomé de Las Casas, el P. Jorge Álvarez-Calderón Ayulo, pastor y amigo, recibió mensajes de diversas personas que conocieron de cerca su trabajo al servicio del Pueblo de Dios. Entre los participantes se encontraron el P. Gustavo Gutiérrez, el P. Juan Dumont, así como el P. Alejandro Cussianovich.

AL final de la celebración, un emocionado padre Jorge tomó la palabra para agradecer a todos los que pudieron estar presentes en esta reunión por su cumpleaños: “Uno se siente muy pequeño ante todo esto y por eso le agradezco a Dios que me tenga hasta ahora y los tenga a ustedes como compañía, como cuestionamiento, como santidad. Que el señor los bendiga siempre. Amén”.

(Fuente: Conferencia de Religiosos y Religiosas del Perú – CONFER)